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Para idear este edificio se han tenido en cuenta condiciones climáticas extremas, similares a las que se dan en regiones desérticas, porque el sistema de refrigeración demanda una gran cantidad de energía. Para dar forma a esta vivienda se han tenido en cuenta principios de construcción tradicionales de las regiones mencionadas.
El vivienda funciona por un lado con la cantidad de masa térmica más alta pero sobre el volumen de edificio más pequeño posible, para de este modo ofrecer muy poca superficie de absorción del sol. Por otro, su gran aislamiento debe hacer posible que la casa se refrigere por sí sola.
TecnologíaEl diseño auna lo estético y el buen uso energético. La base es la de una estructura compacta y bien aislada. El material de cambio de fase se utiliza en el interior para aumentar la cantidad de masa térmica. El tejado y la fachada están rodeados de paneles fotovoltaicos que producen más energía de la que requiere la casa.
El objetivo es usar la menor cantidad posible de energía contaminante. Por tanto, este vivienda se construye con materiales ecológicos, como la madera. Puesto que la casa necesita de una gran movilidad, está concebida en varios módulos, tanto en las áreas habitables como en las secundarias y en todas sus uniones (que se activan por el clima). Esta modularidad facilita la flexibilidad que hace falta para variar la configuración de la vivienda.
El volumen se divide en módulos sencillos que se pueden unir entre sí. Estas uniones se utilizan para la iluminación, la ventilación, el calentamiento en invierno y la refrigeración pasiva en verano. La torre de energía tiene en esta casa un papel fundamental, junto al viento y al sistema de evaporación que permite refrigerar la atmósfera en climas secos y cálidos como el de Madrid. Al unir elementos propios de estos climas –como las torres de viento en las regiones árabes o los patios interiores en España– con los materiales actuales se logra un alto confort pero consumiendo muy poca energía y contribuyendo a mejorar el aspecto estético del edificio.
La torre de energía captura el viento, enfría el aire y lo transporta al interior. Así se consigue una buena temperatura en el interior y un sistema activo de refrigeración. La torre permite que la refrigeración de la casa sea pasiva casi todo el año, al tiempo que juega un importante papel en el diseño interior.