FABLABHOUSE
Competición > Casas participantes
Tres ideas básicas dan forma a la propuesta:
La apuesta por un modelo distinto de industrialización.
La apuesta por una definición más extensa de eficiencia tecnológica, añadiendo un factor de accesibilidad y aplicando estos valores a todos los elementos de diseño, desde la estructura a los acabados.
La lógica de la inteligencia distribuida. Frente a la suma discordante de elementos provenientes de distintos campos tecnológicos, frente a la típica caja + panel, se opta por la distribución de la inteligencia. Cada componente de la casa contiene el mismo nivel tecnológico, energético, y estructural.
Diseño estructural.La casa se separa del suelo generando un espacio sombra bajo él. Siendo conscientes de la capacidad de aislamiento que es capaz de generar la tierra, renunciamos a éste en favor de explorar otras oportunidades (estrategias de ventilación, enfriamiento evaporativo, núcleo estructural con inercia térmica, aprovechamiento de las dinámicas de viento, etc.).
Una serie de costillas armadas sobre el espacio en sombra, dispuestas a mínima distancia definen la geometría deseada, con total libertad pero sin necesidad de alardes técnicos, complicaciones constructivas o excesos estructurales. Estructura y piel son la misma cosa.
Diseño geométrico.Un paraboloide estándar que se posiciona en sección de la manera más adecuada para el seguimiento solar (por año y por día) y que se deforma en planta adecuándose a las orientaciones óptimas de verano (estrechándose hacia el oeste, ensanchando hacia el este y aplanándose hacia el zenit de 70º).
La libertad que obtenemos con este modelo estructural nos permite, de manera ágil y fluida, adaptar la envolvente de la casa a las necesidades estratégicas que decidamos. Desde una misma topología somos capaces de producir puntos de máxima especialización.
Sistemas constructivos.La selección de materiales, escala de los elementos constructivos y nivel tecnológico empleado serán seleccionados, no por su excelencia y optimización funcional, sino por su disponibilidad y facilidad de empleo y mantenimiento. Se ha escogido una estructura de madera y no de acero, elementos estructurales pequeños, ligeros y manejables y no grandes vigas.
Se ha optado por sistemas de ensamblaje tradicionales y de escala personal, o textiles impresos fotovoltaicos de menor eficiencia pero más baratos y de mayor adaptabilidad y manejabilidad que los aparatosos paneles de células fotovoltaicos. Así logramos mayor libertad de interacción tanto en la fase de diseño como en las de ensamblaje y posterior uso.
Sistemas tecnológicos.Este funcionamiento sencillo de los componentes de la casa se traslada a su comportamiento bioclimático. Mediante intuitivas estrategias de ventilación de la doble piel, humidificación del aire mediante aspersores y aprovechamiento de las inercias de los materiales constructivos y de los apoyos en las áreas de sombra, conseguimos importantes ahorros energéticos. De este modo, con técnicas blandas, funcionamientos transparentes y el papel activo del usuario se logran eficiencias reales.